Fundada en 1981 y refundada en 1993

Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesús de la Humildad Entregado por el Sanedrín y de María Santísima del Dulce Nombre

La Hermandad vive la Semana Santa desde una espiritualidad profundamente marcada por la devoción a Nuestro Señor Jesús de la Humildad y a María Santísima del Dulce Nombre, haciendo de la Estación de Penitencia un verdadero testimonio público de fe, oración y compromiso cristiano.

Su identidad, de clara raíz andaluza en el contexto de la Semana Santa zaragozana, se expresa en una forma propia de entender la calle, el culto y la vida de Hermandad, aunando sobriedad, recogimiento y una intensa carga devocional. Cada Domingo de Ramos, la corporación pone su mirada en la Santa Iglesia Catedral de El Salvador, donde realiza Estación de Penitencia, renovando así el sentido eclesial de su caminar.

La luz, el silencio, la música, la oración y el respeto a la tradición configuran una manera de procesionar en la que cada detalle busca estar al servicio de los Sagrados Titulares y de la catequesis pública que la Hermandad ofrece a la ciudad. Entre los rasgos que singularizan a la corporación destaca también su especial sensibilidad hacia los donantes de órganos, bajo cuyo patronazgo espiritual se acoge, así como el cuidado de una vida interna que se prolonga más allá de la Semana Santa en cultos, formación, caridad y convivencia fraterna.

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Los Pasos

María Santísima del Dulce Nombre

La imagen de María Santísima del Dulce Nombre refleja el instante en que María rompe a llorar ante el sufrimiento de su Hijo, condenado a muerte por el Sanedrín. Sus manos están en actitud de llevarse una a los ojos para enjugar las lágrimas, gesto que transmite la profundidad del dolor materno y la ternura de quien acompaña a Cristo en su Pasión. Es una imagen de candelero en madera policromada para vestir, obra de Francisco Berlanga de Ávila (Sevilla, 1958), al igual que el resto de imágenes del misterio. Mide 1,72 metros de altura y fue concebida siguiendo los cánones de la imaginería sevillana, con una expresión de dolor contenido que la conecta con la tradición de las dolorosas andaluzas.

El escudo

Entre dos palmas, en la cúspide se encuentra una Custodia que lleva, abarcando su tallo, una Corona. A los lados dos escudetes ovalados, el primero con la Cruz de San Juan de Malta y el segundo con el anagrama de Jesús. En su centro figura un corazón en llamas, del que brota una Cruz. Encima de los escudetes figura el anagrama de María Santísima.

El hábito

Capirote y túnica en sarga de color azul cobalto, con botonadura negra, capa de raso blanca, cíngulo de lana negra. Guantes, zapatos y calcetines negros. En el centro de la muceta del capirote figura, sobre un fondo redondo de color negro, la Cruz de San Juan bordada en hilo color gris plata.